La falta de sueño y el desvelo tienen un impacto significativo en la salud mental y el comportamiento. Un reciente estudio, titulado The Mind After Midnight: Nocturnal Wakefulness, Behavioral Dysregulation, and Psychopathology, analiza cómo el desvelo nocturno afecta la cognición y el control de impulsos. Según los investigadores, las horas de vigilia nocturna aumentan el riesgo de comportamientos desregulados y de trastornos mentales, debido a alteraciones en la atención, la inhibición y el procesamiento de recompensas. Esto incluye mayor propensión al consumo de alcohol, violencia y tendencias autodestructivas.

Comportamientos de riesgo y el horario nocturno
El estudio revela que el riesgo de conductas autodestructivas, como el suicidio, aumenta en quienes están despiertos en la madrugada. Personas con depresión resistente al tratamiento, por ejemplo, tienen mayor probabilidad de pensar en el suicidio cuando permanecen despiertas hasta las 4 de la madrugada. Además, análisis de publicaciones en foros como «SuicideWatch» muestran un incremento de mensajes entre las 2 y las 5, reflejando una posible intensificación de estos pensamientos durante esas horas.
En cuanto a la violencia, se estima que un 55% de los delitos violentos ocurren entre las 19 y las 7, coincidiendo con el horario en que la mayoría de las personas debería estar durmiendo. La noche parece ser un periodo donde los actos violentos, como homicidios y agresiones, son más comunes, sugiriendo una relación entre la falta de sueño y la conducta agresiva.
Consumo de alcohol y sustancias durante la noche
El uso de sustancias como alcohol, drogas y tabaco también tiende a aumentar durante la noche. Según el estudio, los jóvenes presentan mayor consumo de alcohol en horarios nocturnos, y el riesgo de sobredosis de opioides se multiplica durante la noche, a pesar de un menor consumo general de heroína en esas horas. Los adolescentes que duermen tarde muestran mayor predisposición al consumo de alcohol y cannabis, y despertarse durante la noche está asociado con recaídas en el tabaquismo debido a la pérdida de autocontrol y al deseo de fumar.

Alimentación y desvelo: Un binomio peligroso
El desvelo no solo afecta el consumo de sustancias, sino también los hábitos alimenticios. La falta de sueño impulsa una mayor ingesta de alimentos, especialmente de carbohidratos y alimentos procesados. Las elecciones nocturnas suelen enfocarse en opciones calóricas que no siempre responden a una necesidad metabólica, sino a cambios en el procesamiento de recompensas del cerebro. Un caso extremo es el síndrome de alimentación nocturna, en el que las personas consumen la mayoría de sus calorías durante la noche, afectando su salud metabólica a largo plazo.
Este estudio plantea la importancia de comprender cómo el desvelo afecta diferentes aspectos de la conducta y la salud, y subraya la necesidad de explorar estrategias para mitigar estos efectos negativos.
🔬 ¿Te fascina la ciencia? Suscribite a nuestro canal de YouTube para contenido científico que te va a volar la cabeza.
▶ Suscribirme





[…] influencia en una región vulnerable del cerebro que se desarrolla durante la adolescencia. Estos factores se agruparon en 15 categorías, muchas de las cuales son modificables, lo que significa que pueden […]
[…] carga mental, ese estado de constante planificación y organización, se ha convertido en un término común […]
[…] bien es esencial para la salud física y mental. Aunque a veces se subestima su importancia, el descanso nocturno puede marcar una gran diferencia […]
[…] planta, lo que abre nuevas oportunidades para la producción de este compuesto sin depender del cannabis, una planta rodeada de restricciones legales en muchos […]