El café es una de las bebidas más queridas y consumidas en todo el mundo, pero también una de las más rodeadas de mitos y desinformación. Desde que podría deshidratarte hasta que podría afectar tu salud cardíaca, las creencias sobre sus efectos han pasado de generación en generación. ¿Pero qué hay de cierto en todo esto? La ciencia decidió investigar y, para sorpresa de muchos, las conclusiones son muy distintas a lo que se creía.

El mito del tueste oscuro: más sabor no significa más cafeína
Una de las ideas más extendidas es que el café de tueste oscuro tiene más cafeína que el de tueste claro, simplemente porque su sabor es más intenso. Sin embargo, un estudio publicado en 2017 en la revista Nature por las investigadoras Megan Fuller y Niny Z. Rao demostró que esto no es cierto. Analizaron muestras de café arábico de la región de Kona, Hawái, y descubrieron que los granos de tueste medio contenían más cafeína que los de tueste oscuro. Esto significa que el sabor fuerte no está necesariamente relacionado con un mayor contenido de cafeína.
El café y los niños: crecimiento intacto, pero cuidado con otros efectos
Otra creencia muy común es que el café detiene el crecimiento en los niños. Roy Kim, médico de la Cleveland Clinic, aclaró que no hay evidencia científica que respalde esta afirmación. Aunque es cierto que la cafeína puede suprimir el apetito, no hay datos que indiquen que el café afecte directamente el desarrollo infantil.
Sin embargo, eso no significa que el café sea totalmente inofensivo para los más pequeños. Su consumo puede provocar problemas como insomnio, ansiedad, dificultades de atención o malestar estomacal. Por eso, aunque no frena el crecimiento, los expertos recomiendan moderar o evitar el café en menores de edad.
Deshidratación por café: un mito sin fundamento
Otro de los grandes mitos es que el café deshidrata por su efecto diurético. Si bien es cierto que la cafeína tiene propiedades diuréticas, un estudio de 2014 publicado en PLoS ONE por investigadores de la Universidad de Birmingham demostró que el café hidrata tanto como el agua.
En este estudio participaron 50 hombres que realizaron dos pruebas: en una bebieron cuatro tazas de café de 200 ml cada una, y en la otra, la misma cantidad de agua. Los resultados no mostraron diferencias significativas en sus niveles de hidratación, lo que confirma que el contenido de agua del café compensa su efecto diurético.

El café y el corazón: una relación más saludable de lo que piensas
Durante años, se advirtió que el café podía aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas debido a su efecto sobre la frecuencia cardíaca. Sin embargo, estudios recientes desmienten esta idea.
Una investigación de 2022 de la Sociedad Europea de Cardiología, que analizó los hábitos de más de 500 mil personas en el Reino Unido, concluyó que el consumo moderado de café (entre dos y tres tazas al día) está asociado a una reducción significativa en la incidencia de enfermedades cardiovasculares y mortalidad. Este efecto positivo se encontró incluso en diferentes tipos de café, como el instantáneo, el molido y el descafeinado.
La ciencia sigue investigando, pero por ahora, todo apunta a que el café, cuando se consume con moderación, puede formar parte de un estilo de vida saludable. ¿Listo para disfrutar tu próxima taza?
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