El campo magnético de la Tierra, ese escudo invisible que protege al planeta de la radiación espacial, no es tan estable como parece. La actual Anomalía del Atlántico Sur —una zona donde ese campo se debilita peligrosamente— genera preocupación científica desde hace años. Pero ahora, un nuevo estudio cambia la perspectiva: lo que hoy inquieta a la ciencia ya ocurrió antes. Y podría volver a repetirse.
Un fenómeno que no es exclusivo del presente
Investigadores del Instituto de Geociencias (IGEO, CSIC-UCM) demostraron que hace unos 2.000 años existió una anomalía geomagnética con características muy similares a la actual.
Qué es la Anomalía del Atlántico Sur
Se trata de una extensa región donde el campo geomagnético es más débil de lo normal, lo que permite una mayor penetración de radiación cósmica.
Este fenómeno afecta especialmente a satélites, misiones espaciales y sistemas tecnológicos, aumentando los riesgos operativos.
Cómo reconstruyeron el pasado magnético
Para llegar a estas conclusiones, los científicos analizaron materiales arqueológicos del noroeste argentino.

Un patrón que se repite en el tiempo
El modelo desarrollado muestra que tanto la anomalía actual como la antigua se originaron en el océano Índico y migraron hacia el oeste, atravesando África hasta llegar a América.
Este comportamiento refuerza la idea de que existe una dinámica interna repetitiva en el planeta.
El misterio del núcleo terrestre
El origen de estos fenómenos está en el núcleo externo de la Tierra, donde se genera el campo magnético.
Un futuro difícil de predecir
Aunque el estudio sugiere que estas anomalías pueden debilitarse o desaparecer con el tiempo, no existe una forma precisa de anticipar su evolución.
Porque, aunque invisible…
el campo magnético de la Tierra está lejos de ser inmutable.
🔬 ¿Te fascina la ciencia? Suscribite a nuestro canal de YouTube para contenido científico que te va a volar la cabeza.
▶ Suscribirme





[…] La idea de que una corriente oceánica pueda alterar el clima de medio planeta parece propia de una película apocalíptica, pero forma parte de una preocupación científica cada vez más concreta. La AMOC, una red de corrientes del Atlántico que mueve agua cálida hacia el norte y agua fría ha…. […]