El crecimiento de la industria espacial ya no solo plantea preguntas sobre basura orbital o saturación del cielo nocturno. Ahora, una nueva investigación advierte que los lanzamientos de cohetes y la reentrada de satélites también están dejando una huella cada vez más visible en la atmósfera superior. Aunque el impacto actual todavía es pequeño frente a otras fuentes industriales, su ritmo de crecimiento preocupa a los científicos.

Una contaminación que queda atrapada más tiempo

El estudio, liderado por investigadores del University College London y publicado en Earth’s Future, analizó la contaminación generada por lanzamientos de cohetes, despliegues de satélites y restos de equipos que vuelven a entrar en la atmósfera. El foco estuvo especialmente puesto en las megaconstelaciones, sistemas formados por miles de satélites en órbita baja terrestre.

El caso más conocido es Starlink, de SpaceX, que ya cuenta con miles de unidades en funcionamiento. Este tipo de proyectos exige lanzamientos frecuentes y también provoca reentradas periódicas de satélites inactivos, lo que aumenta la cantidad de partículas y compuestos liberados en capas altas de la atmósfera.

Uno de los contaminantes que más preocupa es el carbono negro, también conocido como hollín. A diferencia del hollín emitido cerca de la superficie terrestre, el que llega a la atmósfera superior permanece allí durante mucho más tiempo debido a la lenta circulación atmosférica. Según el estudio, puede tener un impacto climático cientos de veces mayor que el carbono negro producido a nivel del suelo.

El efecto inesperado sobre la luz solar

Los investigadores analizaron datos de lanzamientos y despliegues entre 2020 y 2022, y proyectaron emisiones hasta finales de la década. Según sus cálculos, las megaconstelaciones representaban el 35 % del impacto climático total del sector espacial en 2020 y podrían alcanzar cerca del 42 % para 2029.

La acumulación de contaminantes en la atmósfera superior puede reducir ligeramente la cantidad de luz solar que llega a la superficie terrestre. En ese sentido, los autores comparan el fenómeno con un experimento de geoingeniería no regulado, ya que algunas propuestas para enfriar el planeta consisten justamente en introducir partículas en capas altas de la atmósfera para reflejar parte de la radiación solar.

Sin embargo, los científicos advierten que no debe interpretarse como una solución climática. Aunque el carbono negro de los lanzamientos pueda generar un leve efecto de enfriamiento, ese impacto es mínimo frente al calentamiento global previsto. Además, modificar la radiación solar de forma accidental y sin control puede tener consecuencias ambientales difíciles de anticipar.

Una industria que crece más rápido que la regulación

La profesora Eloise Marais, directora del proyecto, señaló que la contaminación espacial funciona como un experimento atmosférico a pequeña escala, pero sin una regulación suficiente. El problema, según los autores, es que todavía hay margen para actuar antes de que la acumulación se convierta en un fenómeno más difícil de revertir.

Las proyecciones del estudio podrían incluso estar subestimadas. Los lanzamientos entre 2023 y 2025 ya superaron algunas estimaciones iniciales, y se espera que la actividad espacial continúe creciendo durante la década.

El equipo también evaluó otros contaminantes asociados a cohetes como el Falcon 9, que utiliza combustible a base de queroseno y libera partículas de hollín durante el lanzamiento. Aunque el estudio señala que el impacto sobre la capa de ozono sería mínimo bajo las tendencias actuales, la potencia climática del hollín en altura obliga a prestar atención.

La expansión de las megaconstelaciones promete mejorar la conectividad global, pero también abre una nueva frontera ambiental. La atmósfera superior, hasta hace poco vista como un espacio lejano y casi vacío, empieza a recibir las consecuencias de una industria que crece a gran velocidad. Y la advertencia científica es clara: regular ahora puede evitar un problema mucho mayor en el futuro.

🔬 ¿Te fascina la ciencia? Suscribite a nuestro canal de YouTube para contenido científico que te va a volar la cabeza.

▶ Suscribirme
0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest

0 Comments

Trending