Lo que parecía un simple cambio de dirección ejecutiva podría esconder una de las apuestas más ambiciosas del futuro tecnológico. Eric Schmidt, exjefe de Google, tomó el mando de Relativity Space, una empresa que compite con SpaceX. Pero su verdadero plan va mucho más allá de lanzar cohetes… y podría tener un impacto clave en el destino de la inteligencia artificial.

Un nuevo jugador en la carrera espacial (y no es Elon Musk)
En marzo de 2025, Eric Schmidt sorprendió al mundo al convertirse en el nuevo director ejecutivo de Relativity Space, una startup especializada en el desarrollo de cohetes espaciales. Su inversión no pasó desapercibida, no solo por su historial como CEO de Google, sino porque la empresa representa una competencia directa para SpaceX.
A corto plazo, Relativity Space planea continuar optimizando sus tecnologías de lanzamiento. Pero a largo plazo, hay indicios de que Schmidt tiene en mente un proyecto mucho más ambicioso: llevar centros de datos al espacio exterior.
La fuente de esta teoría no es una simple especulación. Un artículo de Ars Technica ya sugiere que esta movida podría estar directamente relacionada con la creciente demanda energética de la inteligencia artificial, y Schmidt no ha tardado en alimentar estas conjeturas con declaraciones y reacciones reveladoras.
La inteligencia artificial consume más de lo que imaginás
Durante una comparecencia ante la Comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes de EE.UU., Schmidt expresó su preocupación por el crecimiento exponencial del consumo energético asociado al desarrollo de inteligencia artificial. Según sus estimaciones, los centros de datos podrían requerir hasta 29 gigavatios adicionales de energía para 2027, y 67 gigavatios para 2030.
Estos números alarmantes sugieren que el sistema energético actual no será suficiente. Y es ahí donde entra en juego la posibilidad de trasladar estas infraestructuras al espacio. Un usuario que compartió estas cifras en redes sociales comentó que la única forma viable de alimentar esa demanda sería con energía solar espacial. ¿La respuesta de Eric Berger, periodista de Ars Technica? «Probablemente por eso Schmidt compró Relativity Space».
El propio Schmidt confirmó indirectamente esta afirmación, reforzando la idea de que los centros de datos orbitales no solo son una posibilidad, sino un objetivo concreto.
Centros de datos espaciales: una solución futurista a un problema urgente
Instalar centros de datos en el espacio tiene implicancias revolucionarias. En primer lugar, podrían alimentarse exclusivamente con energía solar, sin depender de redes eléctricas terrestres. Además, eliminarían la necesidad de agua para el enfriamiento, uno de los grandes retos logísticos y ambientales de los centros tradicionales.
La idea no es solo generar más energía, sino optimizar su uso, romper con las limitaciones de infraestructura terrestre y prepararse para una era donde la inteligencia artificial dominará todas las industrias. Si el proyecto se concreta, podría redefinir por completo cómo se almacenan, procesan y distribuyen los datos en el planeta… o fuera de él.
🖥️ ¿Te apasiona la tecnología? En nuestro canal de YouTube analizamos gadgets, novedades tech y mucho más.
▶ Suscribirme
Carolina Couselo cubre cine, series y anime en Oasis Nerd. Cinéfila apasionada, sus reseñas se destacan por una mirada crítica que va más allá de los títulos obvios — siempre en busca de esa película o serie que todavía no encontró su audiencia. Si hay un underdog en las pantallas, Carolina probablemente ya lo vio.






Deja tu comentario