Los suplementos dietarios se han vuelto protagonistas del estilo de vida moderno. Desde influencers hasta farmacias, todos parecen tener una solución en pastilla para cada necesidad: dormir mejor, tener más energía o prevenir enfermedades. Pero, ¿realmente funcionan para todos? Y más importante aún: ¿pueden ser peligrosos si se toman sin control médico?


Un auge impulsado por el marketing y la ansiedad colectiva

En los últimos años, el consumo de suplementos explotó a nivel global. En parte, esto se debe al avance del conocimiento médico y a una creciente conciencia sobre la salud preventiva. Sin embargo, también es fruto de una poderosa maquinaria de marketing que sabe aprovechar nuestras inseguridades.

Suplementos alimenticios: lo que nadie te cuenta sobre sus riesgos y cuándo realmente deberías tomarlos
FreePik

Según el genetista Jorge Dotto, “hoy tenemos más información científica, pero también hay una sobreexposición de estos productos en medios y redes sociales”. La nutricionista Laura Romano coincide y alerta sobre un fenómeno de “efecto contagio” motivado por el miedo a quedarse atrás: “Parece que si no te suplementás, estás en desventaja frente al resto”.

Estudios en Estados Unidos revelan que más del 50 % de la población toma algún tipo de suplemento, aunque no siempre por razones médicas.


¿Necesitamos todos suplementarnos? La respuesta es no

Muchas personas consumen suplementos buscando energía, mejor rendimiento o antienvejecimiento. Pero el médico clínico Ramiro Heredia es claro: “En adultos sanos, sin carencias nutricionales comprobadas, no hay evidencia concluyente de su beneficio”.

Una revisión científica publicada en JAMA analizó 84 estudios y concluyó que no existen pruebas suficientes para recomendar suplementos en la prevención de enfermedades cardíacas o cáncer en personas sanas. Para Romano, “el problema aparece cuando se presentan como soluciones mágicas, sin atender la alimentación, el descanso o el estrés”.


El lado oscuro de los suplementos: riesgos invisibles

Aunque muchas personas los asocian con salud, los suplementos pueden causar efectos adversos. Romano advierte que “lo natural no siempre es inocuo”, y Heredia señala que “también son medicamentos, con beneficios y riesgos”.

El caso más extremo que vio Dotto fue una mujer que tomaba 27 suplementos al día. En muchos casos, los síntomas de fatiga se deben a intolerancias alimentarias o al consumo de sustancias como la histamina, no a carencias vitamínicas.


Suplementos alimenticios: lo que nadie te cuenta sobre sus riesgos y cuándo realmente deberías tomarlos
FreePik

Cuándo sí son necesarios: suplementación con evidencia

Los expertos coinciden: los suplementos deben utilizarse solo cuando hay indicación médica. Heredia aclara que hay grupos que sí los necesitan, como embarazadas, personas con enfermedades crónicas o déficit comprobados.

El ácido fólico en embarazadas, por ejemplo, previene graves malformaciones. En otros casos, como con la vitamina D o el folato (vitamina B9), su uso se basa en análisis genéticos o de sangre que confirman una deficiencia.

Dotto destaca que su equipo analiza predisposiciones genéticas para definir necesidades reales y diseñar planes personalizados.


¿Cómo empezar? Con diagnóstico y acompañamiento profesional

Nunca se deben iniciar suplementos sin consultar al médico de cabecera. Él es quien debe evaluar antecedentes, hábitos y análisis clínicos antes de indicar qué tomar, cuánto y por cuánto tiempo.

Romano propone reflexionar antes de consumir: “¿Esto responde a una necesidad real o a una moda? ¿Me lo indicó un profesional? ¿Estoy usando esto como complemento o como atajo?”.

La conclusión es clara: los suplementos pueden ser aliados, pero jamás reemplazan los pilares básicos de la salud: buena alimentación, descanso, movimiento y manejo del estrés. Solo con esa base, su uso puede tener sentido.

🔬 ¿Te fascina la ciencia? Suscribite a nuestro canal de YouTube para contenido científico que te va a volar la cabeza.

▶ Suscribirme

Deja tu comentario

Trending

Descubre más desde Oasis Nerd

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo