Los grandes estudios suelen asociarse con producciones gigantescas, presupuestos millonarios y proyectos que se desarrollan durante años. Sin embargo, cuando esos planes se derrumban, muchas veces surgen ideas completamente distintas. Eso es precisamente lo que ocurrió con un grupo de desarrolladores experimentados que, tras verse afectados por una de las cancelaciones más sonadas del sector, decidieron comenzar de nuevo. El resultado es una propuesta multijugador que deja atrás dragones, reinos y héroes legendarios para centrarse en algo mucho más caótico: sobrevivir a un día de escuela sin destruirlo todo por el camino.

Hijinks High
Hijinks High

De un MMO cancelado a un proyecto independiente con identidad propia

La historia detrás de este nuevo videojuego resulta casi tan interesante como su propia propuesta. Tras la cancelación de un ambicioso proyecto multijugador de gran presupuesto y una oleada de despidos que afectó a numerosos profesionales del sector, varios desarrolladores con una extensa trayectoria decidieron unir fuerzas para crear algo propio.

Así nació Sackbird Studios, un estudio independiente formado por antiguos miembros clave de The Elder Scrolls Online. Lejos de intentar replicar la fórmula que los hizo conocidos, el equipo optó por explorar un terreno completamente diferente, apostando por una experiencia desenfadada centrada en el humor, la física de los objetos y la interacción constante entre jugadores.

🏷️

¿Buscas juegos a buen precio?

Revisamos las mejores ofertas de PC gaming cada semana. Descuentos de hasta el 90% en los títulos más populares.

Ver todas las ofertas →

Su primer proyecto se aleja de cualquier concepto relacionado con la fantasía medieval. Aquí no hay espadas mágicas, mazmorras ni amenazas apocalípticas. En su lugar, los jugadores son estudiantes dispuestos a convertir una jornada escolar aparentemente normal en un auténtico desastre.

La propuesta gira alrededor de la libertad. Cada partida se desarrolla dentro de un instituto repleto de elementos interactivos, situaciones inesperadas y oportunidades para generar problemas. El objetivo no es salvar el mundo ni completar una épica aventura, sino aprovechar cada rincón del escenario para crear momentos absurdos junto a otros jugadores.

Esa filosofía encaja perfectamente con la tendencia creciente de los juegos multijugador basados en experiencias emergentes, donde las situaciones más memorables no son las que diseña el estudio, sino las que nacen espontáneamente durante la partida.

Un instituto donde prácticamente todo puede convertirse en un problema

El corazón de la experiencia está en la interacción con el entorno. Las aulas, los pasillos, la cafetería y las zonas comunes funcionan como un enorme patio de recreo digital en el que casi cualquier objeto puede utilizarse para generar situaciones inesperadas.

Las partidas permiten la participación de hasta seis jugadores en línea, lo que multiplica las posibilidades de colaboración, sabotaje y caos. En algunos momentos los participantes deberán cooperar para ejecutar bromas cada vez más elaboradas, mientras que en otros las traiciones entre compañeros pueden convertir una estrategia perfecta en un desastre absoluto.

La física desempeña un papel fundamental. Objetos cotidianos como bandejas, mochilas, balones o mobiliario escolar pueden recogerse, lanzarse o utilizarse de maneras creativas. Incluso aparecen elementos mucho menos convencionales, como mochilas propulsoras capaces de transformar los pasillos del instituto en escenarios completamente impredecibles.

Otro elemento llamativo es el sistema de energía y estados alterados. Los personajes pueden consumir distintos alimentos repartidos por el escenario para obtener ventajas temporales. Pizza, refrescos, leche y otros productos ayudan a mantener el ritmo, aunque abusar de ellos puede provocar consecuencias poco agradables.

Los efectos secundarios forman parte del humor del juego. Náuseas repentinas, mareos, problemas fisiológicos o incluso desmayos pueden alterar los planes del grupo en el momento menos oportuno, añadiendo una capa extra de imprevisibilidad a cada sesión.

Una carrera final que promete convertir cada partida en una comedia interactiva

A diferencia de otros títulos multijugador centrados exclusivamente en acumular puntos o completar objetivos, esta propuesta busca construir una narrativa propia durante cada partida. Todo lo que ocurre a lo largo del día escolar desemboca en un desenlace tan frenético como divertido.

Cuando suena el timbre que marca el final de las clases, comienza una carrera desesperada hacia el autobús escolar. En ese momento, los jugadores deben abandonar el edificio mientras esquivan obstáculos, evitan a los profesores y sortean todas las consecuencias de las trastadas acumuladas durante la jornada.

Ese cierre convierte cada partida en una especie de comedia interactiva donde el caos generado durante los minutos anteriores puede influir directamente en el resultado final. Cuantas más cosas hayan salido mal, más impredecible será la huida.

Actualmente, el proyecto continúa en desarrollo y ya tiene confirmadas versiones para PC y consolas. Los usuarios de ordenador pueden añadirlo a sus listas de deseos en Steam y Epic Games Store, mientras el estudio trabaja en nuevas pruebas y futuras presentaciones.

Aunque todavía no existe una fecha definitiva de lanzamiento ni un precio anunciado, el interés generado por la propuesta demuestra que existe espacio para experiencias multijugador alejadas de las fórmulas tradicionales. Con un equipo veterano detrás y una premisa tan peculiar como prometedora, Hijinks High podría convertirse en una de las sorpresas más llamativas del panorama independiente durante los próximos meses.

🎮 ¿Sos gamer? Suscribite a nuestro canal de YouTube para reviews, gameplays y las últimas noticias del mundo gamer.

▶ Suscribirme
0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest

0 Comments

Trending