Un enigma del sistema solar

Desde su descubrimiento en 1927, Centauro 29P/Schassmann-Wachmann 1 ha fascinado a los astrónomos por sus frecuentes y activas erupciones de gas, que ocurren cada seis a ocho semanas. Un análisis reciente, utilizando el espectrógrafo infrarrojo del telescopio espacial Webb, permitió a los científicos estudiar los gases que emanan de este cuerpo, revelando características nunca antes vistas. Tres chorros de gas —dos de dióxido de carbono y uno de monóxido de carbono— apuntaban hacia el Sol, sugiriendo un origen mixto para el centauro.

Según el estudio publicado en Nature, estos resultados indican que Centauro 29P podría estar compuesto de varias partes de diferentes objetos que se unieron. «Las diferencias en la abundancia de monóxido y dióxido de carbono nos sugieren que 29P está formado por varios pedazos», comentó Geronimo Villanueva, coautor del estudio y científico del Centro Goddard de la NASA. Esta composición mixta desafía las teorías actuales sobre cómo se crean y conservan los objetos en el cinturón de Kuiper.

Centauros: restos del pasado

Los centauros son cuerpos pequeños y raros que no encajan exactamente en las categorías de asteroides o cometas. Originalmente orbitaban más allá de Neptuno, pero las influencias gravitacionales de los planetas gigantes cambiaron sus trayectorias, llevándolos a ubicarse entre Júpiter y Neptuno. Debido a su naturaleza híbrida, comparten características tanto con objetos transneptunianos como con cometas de corto período.

«Podríamos pensar en los centauros como restos de la formación del sistema planetario», explicó Sara Faggi, investigadora del Centro de Vuelo Espacial Goddard y autora principal del estudio. «Gracias al telescopio Webb, tenemos una resolución y sensibilidad impresionantes que nos permiten ver detalles nunca antes observados». Los centauros, al permanecer a temperaturas extremadamente frías, conservan información sobre los componentes volátiles de las primeras etapas del sistema solar.

Nuevas ideas sobre la composición de 29P

A partir de los datos obtenidos, el equipo de científicos creó un modelo de los chorros de gas que parecen provenir de diferentes áreas del núcleo del centauro. La orientación de estos chorros también indica que el núcleo podría estar formado por distintas partes con diversas características.

Mientras que los chorros de los cometas suelen ser impulsados por la sublimación de hielo de agua, los centauros son demasiado fríos para que el agua cambie de estado. En su lugar, los gases como el dióxido y el monóxido de carbono están alimentando las erupciones de 29P, lo que indica una composición más compleja de lo que se pensaba.

Este descubrimiento no solo arroja nueva luz sobre la naturaleza de Centauro 29P, sino que también proporciona información valiosa sobre la formación de los cuerpos helados del sistema solar exterior y su evolución.

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One response to “Centauro 29P sorprende con chorros de gas caliente y revela una historia de origen compleja”

  1. […] un lugar tan lejano que la luz del sol tarda horas en llegar. Ese es el cinturón de Kuiper, hogar de cometas, asteroides y otros objetos helados. Recientemente, el telescopio espacial Hubble […]

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