Las alarmas han vuelto a encenderse en California. Un análisis reciente del laboratorio Jet Propulsion de la NASA (JPL) ha confirmado que la península de Palos Verdes, al suroeste del condado de Los Ángeles, se está desplazando hacia el océano a un ritmo preocupante: 10 centímetros por semana. Este fenómeno, aunque conocido desde hace décadas, parece estar acelerándose, lo que pone en riesgo viviendas, carreteras e infraestructuras críticas.

Un deslizamiento que no se detiene

Una ciudad en movimiento: el inquietante hallazgo de la NASA en California
iStock.

El estudio, realizado entre septiembre y octubre de 2024, utilizó radares aéreos para detectar cambios en el terreno y posibles desprendimientos. Los resultados no dejaron lugar a dudas: en apenas un mes, la península se movió 40 centímetros en dirección al océano Pacífico.

Aunque los deslizamientos de tierra en esta zona no son algo nuevo, la investigación del JPL ha revelado que la velocidad del desplazamiento ha aumentado en los últimos años. Entre las posibles causas, los científicos destacan las lluvias extremas provocadas por el huracán Hilary en 2023, que dejaron récords de precipitación en California y pudieron debilitar aún más el suelo de la región.

Un peligro real para miles de personas

El geólogo Alexander Handwerger, uno de los investigadores del estudio, advirtió sobre la gravedad de la situación: “Los habitantes de la península están familiarizados con estos movimientos, pero la rapidez con la que están ocurriendo ahora representa una amenaza directa para la seguridad de las personas y las infraestructuras”.

En la península residen alrededor de 65.000 personas, distribuidas en las localidades de Palos Verdes Estates, Rancho Palos Verdes, Rolling Hills y Rolling Hills Estates. La expansión de la zona afectada ya ha causado daños en carreteras y edificios, obligando a cerrar negocios y evacuar viviendas en algunas áreas.

En 2023, las autoridades de Rancho Palos Verdes prohibieron el tránsito de ciclistas y motociclistas en la carretera costera debido a la inestabilidad del terreno. Además, varias construcciones han sido clausuradas como medida de precaución ante posibles derrumbes.

¿Se puede frenar el avance del terreno?

Una ciudad en movimiento: el inquietante hallazgo de la NASA en California
iStock.

A pesar de la gravedad del fenómeno, hay indicios de que la velocidad del desplazamiento podría haberse moderado en los últimos meses. Sin embargo, las autoridades continúan monitoreando la situación y han implementado restricciones en el desarrollo urbano para mitigar sus efectos.

Por el momento, la prioridad es evitar daños mayores y proteger a la población. Aunque los deslizamientos han sido parte de la historia de la península durante décadas, la aceleración de estos movimientos plantea un desafío sin precedentes para la región.

🔬 ¿Te fascina la ciencia? Suscribite a nuestro canal de YouTube para contenido científico que te va a volar la cabeza.

▶ Suscribirme

Deja tu comentario

Trending

Descubre más desde Oasis Nerd

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo