La ciberseguridad ya no es un juego de hackers contra firewalls. En 2025, la inteligencia artificial se ha posicionado en ambos bandos: como el arma preferida de los ciberdelincuentes y como el escudo más prometedor de la defensa digital. En este nuevo escenario, la urgencia de comprender sus riesgos y posibilidades nunca ha sido mayor. La Córdoba Cybersecurity Conference 2025 expuso esa tensión con cifras, ejemplos reales y advertencias ineludibles.

cuando la IA se disfraza de voz familiar
Uno de los focos principales de la conferencia fue la utilización de inteligencia artificial para cometer delitos con una precisión escalofriante. Voces clonadas, rostros fabricados, identidades suplantadas: las amenazas ya no provienen solo de líneas de código malicioso, sino de imitaciones imposibles de distinguir de lo real.
Josep Albors, de la firma Eset, lo explicó sin rodeos: “Hoy basta una breve grabación para generar un ‘deepfake’ vocal que puede usarse para extorsionar o estafar”. Estos métodos se están utilizando especialmente contra personas vulnerables como niños o adultos mayores, que tienen menos herramientas para identificar señales de manipulación.
En Córdoba, el fiscal Franco Pilnik reveló casos concretos en los que delincuentes suplantaron la voz de familiares para pedir rescates económicos. “Tecnologías que antes solo usaban las agencias de inteligencia ahora están al alcance del crimen común”, advirtió, subrayando que los límites de la privacidad y la seguridad han sido reconfigurados por completo.
los algoritmos también defienden
Sin embargo, en la misma medida en que la IA representa un riesgo, también se ha vuelto indispensable para defendernos. La clave está en su capacidad para anticiparse a los ataques, analizando patrones y comportamientos a velocidades imposibles para un humano.
Marcelo Felman, de Microsoft, reveló que sus modelos analizan 24 billones de señales diarias. Gracias a esto, pueden identificar amenazas incluso antes de que se materialicen. Esta vigilancia preventiva se aplica especialmente en infraestructuras críticas, como sistemas financieros o redes eléctricas.
Mercado Libre también implementó sistemas avanzados de defensa. Juan Paredes detalló que su inteligencia artificial evalúa datos de 300 millones de usuarios para bloquear fraudes en menos de un segundo, reduciendo en un 67% los intentos exitosos de estafa. Un ejemplo claro de cómo esta tecnología, bien utilizada, puede salvar millones de transacciones y proteger la confianza digital.

la educación como última línea de defensa
A pesar de los avances tecnológicos, todos los expertos coincidieron en un punto: el factor humano sigue siendo la mejor defensa. Desconfiar, verificar, cuestionar: estas simples acciones pueden frenar lo que ningún algoritmo logra evitar por completo.
Luciano Monchiero, especialista en cibercrimen de la Universidad Siglo 21, lo resumió en una frase que se repitió durante toda la conferencia: “La mejor seguridad es validar con otro humano”. Esa actitud crítica es la que puede marcar la diferencia frente a un mensaje sospechoso o una llamada alarmante.
Para reforzar esta línea de defensa, la universidad lanzó un bootcamp intensivo en ciberinteligencia, enfocado en capacitar a profesionales en las técnicas más avanzadas, combinando conocimientos técnicos con habilidades éticas y estratégicas. Marcela Tello, vicerrectora, destacó que “solo con educación y conciencia social podemos construir un entorno digital verdaderamente resiliente”.
un frente común ante una amenaza sin fronteras
La conferencia cerró con una mirada al futuro y un llamado urgente a la colaboración global. Einar Lanfranco, de la OEA, lo dejó claro: “El cibercrimen es transnacional. Sin tratados internacionales y cooperación inmediata, estamos un paso atrás”.
Los expertos alertaron también sobre el desafío que supone la computación cuántica, que podría, en pocos años, quebrar los sistemas criptográficos actuales. Este horizonte obliga a gobiernos, empresas y universidades a trabajar juntos, no solo para responder, sino para anticiparse.
“Academia, industria y Estado deben actuar en sincronía”, sintetizó Tello. La inteligencia artificial en la ciberseguridad es mucho más que una herramienta: es una apuesta por un futuro digital donde el poder de la tecnología se equilibre con la ética, la educación y la responsabilidad compartida. Solo así será posible no caer víctimas del arma que nosotros mismos hemos creado.
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Carolina Couselo cubre cine, series y anime en Oasis Nerd. Cinéfila apasionada, sus reseñas se destacan por una mirada crítica que va más allá de los títulos obvios — siempre en busca de esa película o serie que todavía no encontró su audiencia. Si hay un underdog en las pantallas, Carolina probablemente ya lo vio.






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