La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa grave y de difícil diagnóstico temprano. En la mayoría de los casos, el proceso de confirmación clínica tarda más de un año. Ahora, un estudio de la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí ofrece una alternativa sorprendente: el análisis de un simple cabello. Según los resultados, este método puede detectar alteraciones elementales asociadas a la enfermedad, aportando esperanza para diagnósticos más rápidos y accesibles.
Un biomarcador inesperado en el cabello
El estudio, publicado en eBioMedicine, analizó cabellos de 391 personas, 295 con diagnóstico confirmado de ELA y 96 controles. Mediante espectrometría de masas con ablación láser, cada muestra reveló entre 400 y 800 puntos de datos sobre la dinámica de 17 elementos, como cobre, zinc, hierro y plomo.
Los investigadores observaron que las redes elementales basadas en cobre mostraban menor sincronía en pacientes con ELA, lo que indica una desregulación sistémica. Para los autores, esta diferencia convierte al cabello en un candidato prometedor para detectar la enfermedad de forma temprana y no invasiva.
Diferencias entre hombres y mujeres
El análisis reveló variaciones según el sexo. En hombres con ELA se detectó una coordinación debilitada entre cobre y zinc, mientras que en mujeres la alteración se dio entre cromo y níquel. Además, los hombres mostraron una reducción en la intensidad del hierro, y las mujeres en el estaño, aunque este último hallazgo fue el único estadísticamente robusto.
Estas diferencias refuerzan la necesidad de adaptar futuros estudios y posibles pruebas diagnósticas a características biológicas específicas de cada grupo.
Limitaciones y próximos pasos
El trabajo se considera una prueba de concepto. Los autores advierten que aún no se dispone de un test clínico listo para usar, ya que la muestra tenía más casos que controles y no se consideraron factores como ocupación o nivel socioeconómico.
Aun así, el estudio demuestra que el cabello funciona como una “ventana al equilibrio elemental del cuerpo”. Los investigadores planean ampliar la validación de la técnica y explorar si puede convertirse en una herramienta rutinaria en la detección y seguimiento de la ELA.

Síntomas iniciales de la ELA
Según el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos de EE.UU., los primeros signos de la enfermedad incluyen:
- Contracciones musculares en brazos, piernas o lengua
- Calambres y rigidez muscular
- Debilidad en extremidades, cuello o diafragma
- Habla enredada o nasal
- Dificultad para masticar o tragar
Con el avance, se suman problemas respiratorios, pérdida de movilidad, disfagia, disartria y complicaciones emocionales como ansiedad o depresión.
Una esperanza para el futuro
Aunque el hallazgo no ofrece todavía un método clínico definitivo, sienta las bases para que una técnica sencilla y económica transforme el diagnóstico de la ELA. Si se confirma su eficacia, un simple análisis de cabello podría reducir drásticamente los tiempos de espera y dar a los pacientes acceso temprano a terapias y apoyos, mejorando su calidad de vida.
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