Durante años, los trópicos han sido un rompecabezas climático difícil de descifrar, con variaciones que afectan a lluvias, vientos y temperaturas de manera imprevisible. Sin embargo, una nueva investigación revela un patrón recurrente que, aunque siempre haya estado allí, había logrado pasar desapercibido entre los análisis tradicionales. El estudio que lo describe podría marcar el comienzo de una etapa distinta en la interpretación y predicción de fenómenos extremos en la región tropical.

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Ihsan Adityawarman

Un fenómeno que marca el pulso oculto de los trópicos

Una investigación publicada en PNAS y desarrollada por expertos del Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria (ISTA), la Universidad de la Sorbona y la Universidad de Tohoku identificó un patrón que recorre toda la franja tropical con una periodicidad llamativamente breve. Este ciclo, conocido como Tropics-Wide Intraseasonal Oscillation (TWISO), altera de manera coordinada la lluvia, la temperatura, los vientos y los intercambios de calor entre el océano y la atmósfera en lapsos de apenas 30 a 60 días.

El TWISO se distingue de oscilaciones comunes como el ciclo estacional o fenómenos más notorios como El Niño, ya que actúa como un mecanismo sincronizado que une movimientos del océano y de la atmósfera casi al mismo tiempo. Los investigadores observaron que, cuando la circulación atmosférica dominante en los trópicos se intensifica, las tormentas se agrupan y generan un aumento de temperatura en zonas altas. Ese calor se propaga rápidamente, mientras que los vientos más fuertes enfrían la superficie del mar al favorecer la transferencia de energía hacia la atmósfera.

Este proceso se repite de forma regular, funcionando como un pulso del clima tropical, pero uno cuya existencia no había sido formalmente reconocida hasta ahora. Jiawei Bao, autor principal del estudio, afirma que el fenómeno “siempre ha estado ahí”, pero solo pudo identificarse tras analizar registros históricos y datos de reanálisis con herramientas modernas.

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Chait Goli

Cómo se detectó el ciclo y qué lo hace tan singular

Para detectar el TWISO, los científicos recurrieron a una combinación de observaciones satelitales, bases de datos de organismos internacionales y simulaciones por computadora. Utilizaron conjuntos de información como ERA5 del ECMWF y registros de la misión CERES de la NASA, abarcando casi dos décadas de mediciones. Al eliminar los efectos estacionales y concentrarse en fluctuaciones semanales, los investigadores descubrieron variaciones rápidas y repetitivas en parámetros como la temperatura del agua, la temperatura del aire en altura y la energía que la Tierra irradia al espacio.

Uno de los rasgos más distintivos del TWISO es su capacidad para coordinar cambios que abarcan desde los 30° de latitud norte hasta los 30° de latitud sur. La convección sobre la zona oceánica más cálida del planeta —principalmente en el Pacífico occidental y el sudeste asiático— parece desempeñar un rol clave: cuando las tormentas se intensifican allí, el calor atmosférico aumenta, viaja rápidamente y desencadena una reacción en cadena que afecta a toda la región tropical, desde el aire superior hasta la superficie del mar.

Según el estudio, este efecto de ida y vuelta entre océano y atmósfera explica por qué el fenómeno puede influir en tan amplias zonas y en períodos tan breves. Cuanto más se repiten estas dinámicas, más evidente se vuelve su papel en la configuración del clima tropical.

Por qué este descubrimiento podría cambiar la predicción de fenómenos extremos

La identificación del TWISO abre nuevas posibilidades para anticipar eventos como tormentas intensas o ciclones tropicales. Entender qué fase del ciclo está activa en un momento dado podría permitir pronósticos más precisos con varias semanas de antelación, algo especialmente valioso en regiones vulnerables donde los fenómenos extremos tienen un alto impacto social y económico.

El estudio señala que las fases del TWISO que incrementan la temperatura del mar pueden favorecer condiciones propicias para tormentas y ciclones, lo que convierte al fenómeno en una herramienta potencial para mejorar alertas tempranas. Los investigadores también destacan que este descubrimiento invita a replantear parte de los mecanismos que se asumían como dominantes en la variabilidad tropical.

Aunque todavía se requiere profundizar en sus efectos regionales y en cómo integrarlo en modelos de predicción existentes, los autores subrayan que reconocer este ciclo ofrece una pieza clave para comprender la coordinación entre océano y atmósfera en los trópicos. Con este hallazgo, se abre la puerta a una nueva etapa de estudio que podría redefinir nuestra capacidad de anticipar y prepararnos ante los eventos climáticos más severos del planeta.

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