Los deportes de invierno suelen venir acompañados de paisajes imponentes, pero no siempre de fenómenos meteorológicos tan llamativos. En Hakuba Valley, una de las zonas de esquí más famosas de los llamados Alpes Japoneses, varios esquiadores vivieron un momento inesperado cuando un gran vórtice de nieve se formó a escasos metros de las pistas, elevándose hasta alcanzar unos 20 metros de altura.
Un torbellino que recuerda a un tornado… pero de nieve
El remolino, captado en vídeo por algunos testigos, se asemeja a lo que en meteorología se conoce como dust devil o tolvanera, un fenómeno frecuente en regiones áridas. Sin embargo, en este caso, la nieve recién caída sustituyó al polvo y la arena, creando una escena tan inusual como hipnótica.
El vórtice apareció de forma súbita mientras los esquiadores disfrutaban de una jornada normal en la montaña. Durante varios segundos, la columna de nieve giró sobre sí misma, levantando partículas del suelo antes de disiparse sin causar daños ni incidentes.
Por qué se forman estos remolinos de nieve
A diferencia de las tolvaneras clásicas, que se originan cuando el aire caliente del suelo asciende y comienza a girar al encontrarse con capas de aire más frío, los remolinos de nieve requieren condiciones muy concretas. Según explican los meteorólogos, la combinación de nieve suelta en superficie, una atmósfera inestable en capas bajas y ligeras corrientes ascendentes puede dar lugar a este tipo de torbellinos localizados.
Estos fenómenos también se diferencian claramente de las ventiscas, que afectan a áreas mucho más extensas y están asociadas a fuertes temporales. En el caso de Hakuba, se trató de un evento puntual y de corta duración, pero visualmente impactante.
Un escenario privilegiado para lo inesperado
Situada en la prefectura de Nagano, en la isla de Honshū, Hakuba Valley forma parte de los Alpes Japoneses, una región famosa por su abundante powder snow y por estaciones de esquí de prestigio como Happo-One. Sus condiciones climáticas, junto a la compleja orografía de la zona, favorecen a veces la aparición de fenómenos atmosféricos poco comunes.
Los expertos subrayan que estos remolinos de nieve no suelen tener carácter destructivo y rara vez suponen un peligro real. Aun así, son un ejemplo claro de cómo la interacción entre el relieve montañoso y la meteorología puede generar escenas sorprendentes.
Un recuerdo inolvidable para los esquiadores
Aunque no hubo heridos ni daños materiales, muchos de los presentes detuvieron momentáneamente su descenso para observar y grabar el fenómeno. El vídeo se ha difundido rápidamente en redes sociales, convirtiéndose en una curiosidad meteorológica más asociada a una región ya de por sí célebre.
Un episodio breve, inesperado y fascinante que añade un nuevo capítulo a la reputación de Hakuba como uno de los destinos invernales más singulares del mundo.
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