Durante años, gran parte de los juegos de supervivencia multijugador convivieron con el mismo problema: dedicar horas enteras a construir una base solo para verla destruida por otros jugadores, errores de servidor o simples desconexiones. Mientras algunos estudios intentaban solucionar eso con sistemas parciales, un nuevo proyecto dentro de Roblox decidió convertir esa frustración en el centro absoluto de su propuesta. Y lo más llamativo es que no solo busca proteger construcciones, sino transformar toda la experiencia cooperativa en algo mucho más persistente, extraño y obsesivo.

Un gigantesco centro abandonado donde construir una base ya no significa perderlo todo
La premisa del juego resulta bastante distinta a la de otros survival tradicionales. En lugar de bosques, islas o escenarios postapocalípticos típicos, toda la experiencia ocurre dentro de un inmenso centro corporativo aparentemente vacío. Pasillos interminables, salas iluminadas artificialmente y espacios que parecen no tener fin construyen una atmósfera incómoda donde algo claramente salió mal hace mucho tiempo.
Sin embargo, el verdadero foco no está solamente en explorar ese entorno extraño, sino en sobrevivir dentro de él mientras sistemas automáticos fuera de control convierten cada noche en un problema constante. Durante el día, los jugadores recorren distintas zonas buscando muebles, materiales, equipos y recursos que luego pueden utilizar para construir refugios defensivos.
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Ver todas las ofertas →La construcción apuesta por un sistema bastante accesible basado en piezas que encajan automáticamente sobre cuadrículas, algo pensado para volver el proceso más rápido y relajante. Pero detrás de esa apariencia sencilla aparece una idea mucho más ambiciosa: permitir que las bases realmente sobrevivan incluso cuando el jugador abandona el servidor.
Ahí entra una de las funciones más importantes de esta beta abierta. El juego incorpora un sistema de “Blueprints” que permite guardar estructuras completas de manera permanente. Eso significa que, incluso cambiando de servidor o entrando a nuevas partidas, los jugadores pueden recuperar automáticamente el diseño de su antigua base siempre que consigan nuevamente los materiales necesarios.
La idea apunta directamente a uno de los mayores problemas históricos dentro de Roblox y otros survivals online: perder progreso constantemente. Aquí, las construcciones dejan de sentirse temporales y empiezan a convertirse en algo persistente ligado al propio perfil del jugador.
Esa sensación cambia bastante la dinámica general. Construir ya no parece un esfuerzo descartable para sobrevivir una sola sesión, sino una inversión a largo plazo donde mejorar la base tiene consecuencias permanentes. Y justamente esa persistencia podría terminar siendo uno de los elementos más importantes para mantener activa a la comunidad.
The Infinite Expo convierte la defensa cooperativa en un sistema mucho más intuitivo y menos caótico
Otro de los problemas clásicos de los juegos cooperativos de supervivencia suele aparecer cuando otros jugadores destruyen estructuras ajenas únicamente para molestar. El fenómeno conocido como griefing arruinó incontables experiencias online durante años, especialmente en títulos donde proteger recursos resulta fundamental.
Este proyecto intenta resolverlo mediante un sistema territorial bastante agresivo. Los jugadores pueden instalar un núcleo de protección dentro de sus bases y bloquear completamente modificaciones no autorizadas. En la práctica, eso convierte cada refugio en un espacio seguro donde otros usuarios no pueden alterar estructuras ni sabotear construcciones.
La decisión parece pequeña, pero cambia completamente el tono de la experiencia. En lugar de desconfiar constantemente de otros jugadores, el sistema favorece mucho más la cooperación y el desarrollo de asentamientos duraderos.
También resulta interesante cómo el juego simplifica la defensa automatizada. Muchos survival builders terminan llenos de sistemas eléctricos complejos y configuraciones interminables que vuelven agotadora la preparación defensiva. Aquí ocurre lo contrario: las trampas y dispositivos encontrados durante la exploración funcionan inmediatamente al colocarse sobre paredes o estructuras.
Reflectores con sensores, paneles electromagnéticos y otros mecanismos pueden activarse sin necesidad de cableados manuales ni configuraciones técnicas complicadas. Eso permite enfocarse más en estrategia y diseño que en administración tediosa de sistemas.
Durante las fases nocturnas, esas defensas cobran muchísima importancia. Oleadas de entidades hostiles recorren el centro de convenciones intentando invadir las bases construidas por los jugadores. La mezcla entre construcción relajante y defensa cooperativa genera una estructura bastante particular donde la calma del día se transforma gradualmente en tensión constante.
Visualmente, además, el escenario ayuda mucho a reforzar esa sensación incómoda. Los espacios enormes y silenciosos transmiten una estética liminal muy marcada, algo que recuerda a ciertos fenómenos virales de internet relacionados con lugares vacíos, pasillos infinitos y arquitectura corporativa inquietante.
El resultado parece apoyarse tanto en supervivencia como en atmósfera psicológica. No busca únicamente crear tensión mediante enemigos, sino también a través del propio entorno.
Roblox sigue convirtiéndose en un espacio donde aparecen algunos de los survival más extraños e innovadores
Durante bastante tiempo, Roblox fue visto principalmente como una plataforma orientada a experiencias simples o juegos casuales rápidos. Pero en los últimos años comenzaron a aparecer proyectos mucho más ambiciosos que intentan competir directamente con propuestas independientes fuera del ecosistema tradicional de la plataforma.
Este nuevo survival parece formar parte exactamente de esa evolución. La combinación entre construcción persistente, protección territorial y exploración cooperativa muestra una escala bastante distinta a la que normalmente se asocia con Roblox.
También influye mucho el enfoque atmosférico del proyecto. El juego no depende únicamente de acción constante ni de monstruos apareciendo cada pocos segundos. Gran parte de su identidad nace del propio espacio abandonado y de esa sensación permanente de estar atrapado dentro de una estructura gigantesca donde la humanidad simplemente desapareció.
Otro detalle curioso es cómo transforma actividades repetitivas en algo mucho más sensorial. El sistema de minería y recolección fue diseñado específicamente para generar sonidos relajantes y satisfactorios mientras los jugadores destruyen objetos para conseguir materiales. Esa obsesión por el audio ASMR demuestra hasta qué punto el proyecto intenta construir una experiencia inmersiva incluso en las tareas más básicas.
La beta abierta además llega después de que uno de sus videos conceptuales se volviera viral hace apenas algunas semanas. Gran parte de esa atención apareció precisamente porque el juego parece atacar frustraciones históricas del género survival multijugador que pocas veces fueron solucionadas correctamente.
Y viendo la mezcla entre persistencia, exploración cooperativa y estética inquietante, todo indica que esta extraña combinación de tower defense, construcción y horror liminal podría terminar convirtiéndose en uno de los proyectos más llamativos dentro de la nueva generación de experiencias multijugador creadas en Roblox.
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Franco Del Valle lidera la información sobre videojuegos en Oasis Nerd. Formado en la escuela de los RPG clásicos y los primeros grandes mundos compartidos, hoy sigue de cerca el pulso de un sector en constante cambio. Su mirada mezcla la nostalgia justa del veterano con el análisis agudo de quien entiende hacia dónde se dirigen las nuevas experiencias de juego.





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