Un asesinato, dos policías que parecen no estar preparados para el desafío y una investigación que rápidamente adquiere dimensiones internacionales. Gutiérrez is mai neim ya está disponible en Disney+ con una propuesta que mezcla comedia policial, acción y absurdo, pero también utiliza los paisajes, sonidos y códigos del conurbano bonaerense para construir una identidad propia.

Darío Barassi se transforma para convertirse en policía
La serie sigue a Roberto Gutiérrez, un subcomisario que conoce como pocos el territorio en el que trabaja, aunque sus métodos estén bastante lejos de lo que podría esperarse de un investigador tradicional. Su rutina cambia cuando queda involucrado en un caso de enorme repercusión: el asesinato del embajador ruso en Argentina.
La investigación obliga a Gutiérrez y a su compañero Torcoletti, interpretado por Yayo Guridi, a enfrentarse a una situación que los supera por completo. Mientras distintas fuerzas internacionales comienzan a interesarse por el caso, ambos deben intentar resolverlo antes de que la CIA se adelante.
El personaje interpretado por Darío Barassi también supuso un desafío desde el punto de vista físico. El actor decidió modificar radicalmente su apariencia y se rapó para construir la imagen de un hombre prácticamente calvo. Jesús Braceras, director de la producción, explicó que la decisión formó parte de una búsqueda del propio intérprete para alejarse de registros anteriores y encontrar una personalidad diferente.
El resultado es un policía desprolijo, informal y poco metódico, pero con una ventaja que termina siendo fundamental: conoce su territorio. Frente a una investigación que adquiere dimensiones cada vez mayores, ese conocimiento del conurbano se convierte en una herramienta que no pueden ofrecer quienes llegan desde fuera.
La serie aprovecha así el contraste entre la escala del crimen y la particular manera en que sus protagonistas intentan resolverlo. Una situación que podría pertenecer a un thriller internacional termina desarrollándose entre espacios cotidianos, personajes extravagantes y situaciones que llevan el absurdo hasta las últimas consecuencias.
El policial se cruza con el western y el humor absurdo
La identidad de la producción no se construye únicamente a través de sus personajes. Braceras tomó como referencia distintas películas policiales y de acción de las décadas de 1980 y 1990 para definir el tono general. Entre las influencias mencionadas aparecen Arma mortal, La pistola desnuda y Martillo Hammer, además de algunos elementos vinculados con El último boy scout.
Sin embargo, esas referencias no se trasladan de manera directa. La producción las mezcla con elementos propios del territorio argentino y, especialmente, con una estética inspirada en el western. El resultado es una especie de western trasladado al conurbano, donde los códigos clásicos del género conviven con situaciones completamente reconocibles de la vida cotidiana.
La música desempeña un papel importante en esa transformación. El compositor Sergei Grosny trabajó sobre una combinación de sonidos asociados tradicionalmente con las películas del Oeste y otros mucho más cercanos al paisaje urbano y popular bonaerense. El afilador, los megáfonos y otros sonidos cotidianos pasan a formar parte del lenguaje sonoro de la serie.
Esa mezcla también ayuda a reforzar el tono de las escenas. Los personajes pueden estar involucrados en una investigación relacionada con un crimen internacional, pero el entorno recuerda constantemente que la historia ocurre en un lugar muy concreto. La intención es que el espectador pueda reconocer el territorio incluso cuando la trama lleva la situación hacia terrenos cada vez más disparatados.
La acción también recibió un tratamiento específico. Barassi, Yayo Guridi, Juli Zavioli y otros integrantes del elenco realizaron entrenamientos de manipulación de armas de fuego antes del rodaje. La producción contó además con asesores vinculados al ámbito de las fuerzas de seguridad para trabajar aspectos relacionados con procedimientos, movimientos y formas de comportamiento.
El objetivo no era convertir la comedia en un policial completamente realista, sino conseguir que incluso las situaciones más exageradas tuvieran una base reconocible. Esa combinación entre verosimilitud y absurdo termina siendo uno de los elementos que definen la propuesta.
El conurbano deja de ser un escenario secundario
Uno de los mayores aciertos de la serie está en la manera en que utiliza sus localizaciones. La producción pasó por lugares como Ciudad Evita, el barrio Carlos Gardel, una fábrica de pintura abandonada y una antigua fábrica de helados en Barracas. También se utilizaron espacios vinculados con la Universidad Nacional de La Plata para construir un recorrido que atraviesa diferentes zonas y ambientes.
La historia se mueve entre desarmaderos, bingos, cabarets, cortes de ruta, geriátricos y situaciones con rehenes. Esa variedad permite que el territorio tenga una presencia constante y que los escenarios no funcionen simplemente como decorado.
Braceras también utilizó las condiciones climáticas como parte de la puesta en escena. El calor tiene una presencia evidente en la imagen: los personajes aparecen transpirados, bronceados y rodeados de ventiladores que apenas consiguen aliviar las altas temperaturas. La sensación de agobio ayuda a reforzar el caos que domina buena parte de la historia.
Dentro de ese contexto aparecen otros personajes que amplían el universo de la investigación. El director destacó especialmente el trabajo de Juli Zavioli como la sargento Ventura, un personaje construido lejos de la imagen que la actriz suele mostrar en redes sociales. También resaltó las escenas compartidas entre Gutiérrez y Torcoletti, cuya relación constituye uno de los principales motores de la ficción.
A ese vínculo se suma Yoli, interpretada por Olivia Torrez, que aporta una dimensión más personal a la historia y permite que la serie no dependa exclusivamente de los casos policiales. Las relaciones entre los personajes funcionan como contrapunto frente a las situaciones cada vez más descontroladas.
Realizada por Pampa Films, la producción reúne así comedia, acción y misterio alrededor de una investigación que comienza como un crimen y termina creciendo hasta convertirse en un conflicto de alcance internacional. Todos sus episodios ya están disponibles en Disney+, donde la serie encuentra su principal atractivo en la combinación de una pareja policial poco convencional y un territorio que, en lugar de limitarse a servir como escenario, se convierte en parte fundamental de la historia.
[ Fuente : infobae ]
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Carolina Couselo cubre cine, series y anime en Oasis Nerd. Cinéfila apasionada, sus reseñas se destacan por una mirada crítica que va más allá de los títulos obvios — siempre en busca de esa película o serie que todavía no encontró su audiencia. Si hay un underdog en las pantallas, Carolina probablemente ya lo vio.





