Sin embargo, una nueva propuesta teórica sugiere que esa explicación podría no ser la única posible.

Una alternativa impulsada desde Argentina

Un equipo internacional con participación del CONICET, liderado por el astrofísico Carlos Argüelles, del Instituto de Astrofísica de La Plata (IALP, CONICET-UNLP), plantea un escenario distinto: que en el centro galáctico no exista un agujero negro, sino un núcleo extremadamente denso de materia oscura.

La materia oscura, responsable de la mayor parte de la masa del universo, no emite ni refleja luz, pero ejerce gravedad. Según el nuevo modelo, una concentración superdensa de este componente invisible podría reproducir los mismos efectos gravitatorios que hoy se atribuyen a un agujero negro supermasivo.

Un núcleo y un halo hechos de lo mismo

El trabajo, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, propone un modelo basado en materia oscura formada por fermiones ultraligeros. Este tipo de partículas permitiría la formación de una estructura galáctica unificada compuesta por dos regiones:

  • un núcleo central compacto y superdenso,
  • rodeado por un halo extenso y difuso.

Ambos no serían entidades separadas, sino manifestaciones de una misma sustancia continua.

Según el equipo —que incluye investigadores del IALP, ICRANet e INAF (Italia), GIRG (Colombia) y el I. Physikalisches Institut zu Köln (Alemania)—, este modelo logra explicar simultáneamente fenómenos que hasta ahora se abordaban por separado: las órbitas extremas de las estrellas cercanas al centro galáctico y la rotación global de toda la galaxia.

El núcleo sería lo suficientemente masivo como para reproducir con precisión las trayectorias observadas de las estrellas S y de las denominadas fuentes G, objetos polvorientos que orbitan muy cerca del centro.

El respaldo de los datos de Gaia

Una de las claves que refuerza esta hipótesis proviene de la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea. Su última entrega de datos (DR3) permitió medir con una precisión sin precedentes la curva de rotación del halo externo de la Vía Láctea.

El modelo de materia oscura propuesto reproduce de forma natural la desaceleración observada en esas regiones lejanas. Así, una sola estructura —núcleo más halo— podría explicar tanto los movimientos extremos del centro galáctico como la dinámica a gran escala de la galaxia.

“Es la primera vez que un modelo de materia oscura conecta de manera consistente estas escalas tan diferentes, incorporando datos modernos tanto del centro galáctico como del halo”, señala Argüelles. Y añade un punto clave: “No estamos simplemente reemplazando un agujero negro por otro objeto oscuro. Proponemos que el objeto central y el halo de materia oscura son dos expresiones de la misma sustancia”.

¿Qué pasa con la “sombra” del agujero negro?

Uno de los aspectos más sensibles del debate es la famosa imagen de la “sombra” de Sagittarius A*, obtenida recientemente. Para muchos, esa observación parecía confirmar de forma definitiva la existencia del agujero negro.

Sin embargo, el nuevo modelo no entra en conflicto directo con esos datos. Según explica Valentina Crespi, autora principal del estudio, un núcleo de materia oscura suficientemente denso también puede curvar la luz de forma extrema, generando una región oscura rodeada por un anillo brillante, visualmente similar a la sombra esperada de un agujero negro.

Con las observaciones actuales, ambos escenarios —agujero negro clásico o núcleo de materia oscura— siguen siendo compatibles con los datos.

Un debate abierto sobre el corazón galáctico

La diferencia entre ambos modelos no es solo observacional, sino conceptual. El enfoque tradicional separa el agujero negro central del halo de materia oscura. La nueva propuesta, en cambio, los unifica como partes de una misma estructura continua.

Por ahora, el veredicto permanece abierto. Harán falta observaciones aún más precisas para determinar qué habita realmente en el centro de la Vía Láctea. Pero si este modelo se confirma, no solo cambiaría nuestra imagen del núcleo galáctico: también obligaría a replantear la naturaleza de algunos de los objetos más extremos y enigmáticos del universo.

🔬 ¿Te fascina la ciencia? Suscribite a nuestro canal de YouTube para contenido científico que te va a volar la cabeza.

▶ Suscribirme
0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest

0 Comments

Trending