El género metroidvania lleva años buscando nuevas formas de reinventar su estructura clásica de exploración y progresión. Algunos apuestan por la velocidad, otros por la dificultad extrema y unos pocos intentan construir algo mucho más agresivo. Ahí es donde aparece Werewolf: The Apocalypse – Rageborn. El nuevo proyecto inspirado en el universo de Mundo de Tinieblas mezcla licántropos, corporaciones corruptas y una Alaska congelada donde la supervivencia depende tanto de la violencia como de la capacidad de adaptarse constantemente a un entorno cada vez más hostil.

Un asesinato, una megacorporación y el despertar de una criatura imposible de controlar
La historia coloca a los jugadores en el papel de Taylor, un activista cuya vida cambia completamente después de presenciar el asesinato de un amigo relacionado con la lucha medioambiental. El responsable detrás de todo es Pentex, la gigantesca corporación que vuelve a ocupar el lugar de principal amenaza dentro del universo de Mundo de Tinieblas.
Pero lo que inicialmente parece una tragedia personal rápidamente se transforma en algo mucho más grande. Tras ese episodio, Taylor despierta su verdadera naturaleza como Garou y comienza una guerra marcada por la venganza, la rabia y el descubrimiento de habilidades sobrenaturales que apenas logra comprender.
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Ver todas las ofertas →La ambientación juega un papel fundamental en toda la experiencia. Alaska no aparece simplemente como un escenario visualmente atractivo, sino como un territorio salvaje y aislado donde la sensación de peligro está presente constantemente. Bosques congelados, instalaciones industriales perdidas entre la nieve y zonas contaminadas forman parte de una atmósfera mucho más oscura que la de otros metroidvania recientes.
El tono además parece alejarse bastante de propuestas más estilizadas o fantásticas. Aquí la violencia tiene peso físico. Los enfrentamientos se sienten brutales y el mundo transmite permanentemente la idea de que algo está corrompiendo lentamente la naturaleza.
Esa mezcla entre horror sobrenatural, destrucción ambiental y acción visceral termina diferenciando bastante al proyecto dentro del género.
También resulta interesante cómo el juego utiliza el conflicto ecológico como parte central de la narrativa. La lucha ya no gira únicamente alrededor de sobrevivir o derrotar enemigos. Existe además una sensación constante de proteger algo que está desapareciendo lentamente.
Y justamente ahí es donde la licantropía deja de ser solo una habilidad de combate para convertirse en el núcleo completo de la experiencia.
Cambiar entre humano, lobo y bestia será clave para explorar y sobrevivir
Uno de los aspectos más llamativos del juego aparece en su sistema de transformación dinámica. Taylor podrá alternar entre tres formas distintas en tiempo real, y cada una tendrá funciones específicas tanto en combate como en exploración.
La forma Homid, completamente humana, estará enfocada principalmente en ataques a distancia. El personaje podrá utilizar armas de fuego, ballestas y distintas herramientas tecnológicas para enfrentarse a enemigos inaccesibles cuerpo a cuerpo o interactuar con sistemas electrónicos.
En contraste, la forma Lupus apuesta por movilidad y sigilo. Convertido en lobo, Taylor podrá desplazarse rápidamente por el escenario, atravesar rutas estrechas y ejecutar enemigos silenciosamente mientras explora zonas peligrosas.
Pero la transformación más brutal será Crinos, la clásica forma de hombre lobo gigantesco diseñada específicamente para destruir todo a su paso. Aquí el combate cambia completamente de ritmo y se vuelve mucho más agresivo. Los ataques permiten encadenar combos devastadores y romper obstáculos físicos que bloquean nuevas áreas del mapa.
Ese diseño conecta directamente con la esencia tradicional del género metroidvania. Muchas zonas permanecerán inaccesibles hasta desbloquear habilidades específicas o aprender a utilizar correctamente cada transformación.
La diferencia es que aquí las herramientas de progresión no son objetos externos ni simples mejoras pasivas. El propio cuerpo del personaje funciona como el principal sistema de exploración.
Los desarrolladores además prometen enemigos capaces de adaptarse al estilo de combate del jugador. Mercenarios, criaturas alteradas y fuerzas relacionadas con Pentex reaccionarán de formas distintas dependiendo de cómo se desarrollen los enfrentamientos.
Eso obliga a cambiar constantemente de estrategia y evita que las peleas dependan únicamente de repetir ataques rápidos una y otra vez.
También existirán “Dones”, poderes especiales desbloqueables mediante raíces místicas que permitirán construir configuraciones muy distintas entre sí. Algunas habilidades potenciarán movilidad, otras reforzarán daño físico y varias estarán orientadas hacia supervivencia o control del escenario.
Una guarida, aliados rescatados y un metroidvania que quiere expandir el universo de Mundo de Tinieblas
Más allá del combate y la exploración, el juego también incluirá un sistema de progresión centrado en construir una guarida propia mientras se rescatan aliados durante la aventura.
Cada personaje incorporado aportará nuevas ventajas jugables. Algunos permitirán fabricar equipamiento especializado, mientras otros desbloquearán mejoras relacionadas con armas, habilidades o personalización.
Ese sistema ayuda a darle más profundidad al progreso general y evita que toda la evolución dependa únicamente de desbloquear poderes de combate. También refuerza la sensación de estar formando lentamente una resistencia contra Pentex y las fuerzas que amenazan el equilibrio natural.
Visualmente, el proyecto apuesta por una perspectiva cenital bastante agresiva, con escenarios cargados de nieve, estructuras industriales y efectos de iluminación que refuerzan constantemente la atmósfera oscura del universo.
El combate parece especialmente enfocado en transmitir impacto físico. Los movimientos son rápidos, violentos y muy directos, intentando que cada transformación se sienta realmente diferente durante las peleas.
Además, el hecho de que crea-ture Studios esté detrás del proyecto llamó bastante la atención. El estudio era conocido principalmente por Session: Skate Sim, así que este cambio hacia un metroidvania sobrenatural resulta bastante inesperado.
Werewolf: The Apocalypse – Rageborn llegará recién en 2027, pero ya confirmó versiones para PlayStation 5, Xbox Series X|S, PC y también para Nintendo Switch 2.
Y viendo la mezcla entre exploración, horror sobrenatural y combate brutal, todo indica que el universo de Mundo de Tinieblas podría estar preparando una de sus adaptaciones más ambiciosas hasta ahora.
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Franco Del Valle lidera la información sobre videojuegos en Oasis Nerd. Formado en la escuela de los RPG clásicos y los primeros grandes mundos compartidos, hoy sigue de cerca el pulso de un sector en constante cambio. Su mirada mezcla la nostalgia justa del veterano con el análisis agudo de quien entiende hacia dónde se dirigen las nuevas experiencias de juego.






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