Los humanos solemos saber casi automáticamente si somos diestros o zurdos. Con los perros, en cambio, descubrir si existe una pata dominante resulta bastante más complicado. No alcanza con observar una única acción: un animal puede utilizar una pata para sujetar un juguete y comenzar a bajar una escalera con la contraria.

Para estudiar esta característica de manera más precisa, investigadores de la Universidad de Bari, en Italia, desarrollaron un nuevo método llamado Doginburgh Inventory, cuyo nombre está inspirado en el Edinburgh Handedness Inventory, una herramienta empleada desde hace décadas para evaluar la lateralidad en seres humanos.

El trabajo, publicado en Royal Society Open Science, busca ir más allá de la curiosidad de saber si una mascota es “diestra” o “zurda”. Comprender estas preferencias podría aportar información sobre la organización cerebral, los procesos cognitivos e incluso determinados rasgos emocionales y conductuales de los perros.

¿Qué pata prefiere tu perro? La respuesta puede decir más de su cerebro de lo que parece
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Tres pruebas permiten descubrir qué pata prefiere un perro

En el estudio participaron alrededor de 40 perros, que fueron sometidos a diferentes actividades diseñadas para observar qué extremidad utilizaban con mayor frecuencia.

Una de las pruebas consistía en manipular un juguete que contenía comida. Otra observaba qué pata colocaban primero al bajar unas escaleras o una plataforma, mientras que una tercera analizaba qué extremidad utilizaban para intentar recuperar alimento colocado debajo de un mueble.

La idea era similar a la utilizada para determinar la lateralidad humana. El Edinburgh Handedness Inventory no pregunta únicamente con qué mano escribe una persona, sino que analiza acciones diferentes, como utilizar tijeras, dibujar o manipular determinados objetos.

Los científicos hicieron lo mismo con los perros y calcularon posteriormente un índice y un cociente de lateralidad para establecer tanto qué pata predominaba como la intensidad de esa preferencia.

No todos los perros son claramente diestros o zurdos

Los resultados mostraron que la lateralidad canina no puede dividirse simplemente entre dos grupos.

Aproximadamente un tercio de los perros presentó una lateralización fuerte, es decir, una preferencia bastante clara por una pata. Dentro de este grupo predominaban los animales zurdos.

Cerca de la mitad mostró una lateralización más débil, con una distribución aproximadamente equilibrada entre preferencias por la pata izquierda y la derecha.

Finalmente, alrededor del 20% podía considerarse ambidiestro, sin una preferencia suficientemente marcada por ninguna de las dos extremidades.

Los investigadores establecieron cinco categorías diferentes para representar estas variaciones, desde perros fuertemente lateralizados hacia un lado hasta aquellos sin una dominancia definida.

Además, observaron que un mismo animal podía modificar su preferencia dependiendo de la actividad realizada.

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Saber qué pata utiliza podría revelar mucho más sobre su cerebro

La lateralidad no es simplemente una cuestión motora. Está vinculada con la especialización de los hemisferios cerebrales, un fenómeno presente tanto en humanos como en otros animales.

Estudios anteriores sugieren que el grado de lateralización de los perros podría estar relacionado con determinadas características conductuales, respuestas emocionales e incluso aspectos fisiológicos o inmunitarios, aunque los propios investigadores advierten que todavía falta evidencia para establecer relaciones claras.

Por eso, el Doginburgh Inventory está pensado principalmente como una herramienta científica estandarizada que permita comparar animales y estudios de una manera mucho más consistente.

También se encontraron indicios de que el sexo del animal podría influir en determinadas preferencias laterales, algo que también se ha observado en humanos.

Y los perros podrían ser solo el comienzo. Los investigadores ya están trabajando para estudiar este mismo fenómeno en gatos.

Quizás dentro de poco no solo podamos saber si nuestro perro es diestro, zurdo o ambidiestro. Esa pequeña preferencia al utilizar una pata podría convertirse en otra ventana para entender cómo funciona su cerebro.

Fuente: Wired.

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