Autos arrastrados por el agua, viviendas anegadas, cauces secos transformados en corrientes violentas y canales y zanjones desbordados fueron parte del saldo visible. Según explicó a Meteored el meteorólogo Juan Rivera, doctor en Ciencias de la Atmósfera y los Océanos, los acumulados de precipitaciones del primer mes del verano superaron los valores históricos en todas las estaciones de la provincia. En el promedio provincial, enero duplicó la lluvia habitual y, en puntos concretos, llegó a triplicarla.
Enero que rompió registros
Las cifras confirman lo que se vivió en la calle. En Uspallata, último pueblo importante antes del cruce cordillerano a Chile, cayeron 70 mm cuando el promedio ronda los 35 mm: un aumento del 100 % que explica desbordes aluvionales, barro y cortes de ruta.
En el sur, el salto fue aún mayor. San Rafael acumuló 149,9 mm frente a una media de 54,2 mm, casi tres veces lo normal. Malargüe también mostró una anomalía marcada: 59,6 mm en enero, cuando su promedio es 22,7 mm. Las consecuencias fueron claras: calles convertidas en ríos, caída de ramas y cables y viviendas con ingreso de agua.
El impacto en el Gran Mendoza
El Gran Mendoza no quedó al margen. Las estaciones del Servicio Meteorológico Nacional registraron valores por encima de la media. En el Observatorio del Parque General San Martín se midieron 95,3 mm (frente a 39,6 mm habituales). En Mendoza Aeropuerto, 47,6 mm superaron levemente el promedio histórico (47,2 mm).
En el Este provincial, San Martín registró 75 mm contra una media de 48 mm. Allí, los efectos se tradujeron en desbordes de canales, cortes de energía, problemas en rutas y daños en viviendas.
Temperaturas: el engaño de la sensación
Otro rasgo del verano fue la percepción de menos calor. Los registros, sin embargo, cuentan otra historia. Rivera señaló que la temperatura media de enero en Mendoza Aeropuerto estuvo 1,8 °C por encima de lo normal en los primeros días del mes. La sensación de “verano más fresco” se explica por máximas menos extremas combinadas con mínimas elevadas, que terminaron empujando el promedio al alza.
Febrero: menos continuidad, un golpe fuerte
Febrero no mantuvo la persistencia de enero, pero dejó un episodio contundente. El 21 de febrero un temporal concentró gran parte del acumulado mensual y volvió a generar complicaciones en el área metropolitana. En Mendoza Aeropuerto, febrero suma 40,5 mm, prácticamente igual al promedio (40,8 mm), pero 37 mm cayeron en ese único evento. En el Observatorio del Parque, el mes llegó a 45 mm (media 44,3 mm), con 35 mm en la misma tormenta.
Fuera del Gran Mendoza, el comportamiento fue más seco: San Martín acumula 17,5 mm frente a 45 mm habituales; San Rafael y Malargüe apenas 5 mm, muy por debajo de sus medias (50,6 mm y 32,4 mm, respectivamente).
Un verano que deja lecciones
El balance del inicio de 2026 es claro: lluvias concentradas e intensas, desbordes y daños materiales, y una provincia obligada a revisar infraestructura y planes de contingencia. En un contexto de mayor variabilidad climática, el verano mendocino dejó una advertencia difícil de ignorar: cuando las precipitaciones se duplican, el territorio responde… y no siempre está preparado.
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