La Antártida guarda bajo su superficie procesos capaces de modificar el futuro del planeta. Un nuevo estudio mostró que el agua procedente del deshielo superficial no se queda solo en la parte superior de los glaciares, sino que puede filtrarse hasta su base, reducir la fricción con el lecho rocoso y acelerar el desplazamiento del hielo hacia el océano.

El hallazgo es importante porque la capa de hielo antártica contiene cerca del 90% del hielo glaciar del mundo. Si se derritiera por completo, el nivel del mar podría subir decenas de metros. Aunque ese escenario no ocurre de un día para otro, comprender cómo se mueve el hielo es clave para anticipar los efectos del calentamiento global.

Cómo el agua puede acelerar un glaciar

La investigación se centró en el glaciar Langhovde, ubicado en la Antártida Oriental. Allí, un equipo de científicos perforó pozos de unos 550 metros de profundidad utilizando agua caliente. Luego colocaron sensores de presión y cámaras para observar qué ocurría en la base del glaciar.

Los datos revelaron que el agua acumulada en estanques y lagos superficiales podía descender a través de fracturas en el hielo. Este proceso, conocido como hidrofracturación, ocurre cuando el peso del agua abre grietas y crea canales internos por donde el líquido llega hasta el fondo.

Una vez en la base, el agua aumenta la presión bajo el glaciar y puede levantarlo ligeramente del lecho rocoso. Al reducirse la fricción, el hielo se desliza con mayor facilidad hacia el océano.

Un proceso observado por primera vez en la Antártida

Durante un período de intenso deshielo superficial y tras un episodio poco habitual de lluvias en enero de 2022, los investigadores detectaron que la presión del agua bajo el glaciar llegó a soportar hasta el 97% del peso del hielo situado encima.

Ese cambio provocó que el glaciar se elevara levemente y que su deslizamiento se acelerara entre un 10% y un 20%. Procesos similares ya se habían documentado en Groenlandia, Alaska y Europa, pero hasta ahora no se habían confirmado de forma directa en la Antártida.

La observación aporta una pieza importante para mejorar los modelos sobre pérdida de hielo. Si el calentamiento aumenta el deshielo superficial, más agua podría llegar a la base de los glaciares y favorecer su avance hacia el mar.

Vida escondida bajo cientos de metros de hielo

El estudio también dejó una sorpresa inesperada. Las cámaras introducidas en los pozos permitieron observar vida bajo el hielo: una anémona de mar y esponjas pedunculadas adheridas a una roca, en una capa de agua marina de apenas tres metros de espesor bajo 474 metros de hielo.

El hallazgo muestra que incluso en ambientes fríos, oscuros y confinados pueden existir ecosistemas complejos. Bajo una superficie aparentemente inmóvil, el hielo antártico oculta no solo procesos físicos relevantes para el clima, sino también formas de vida adaptadas a condiciones extremas.

Por qué importa para el futuro del nivel del mar

La Antártida ya pierde masa porque la cantidad de hielo que llega al océano supera la acumulación de nieve en el interior. Si el agua de deshielo se vuelve más abundante en un clima más cálido, podría acelerar aún más ese proceso.

Esto resulta especialmente preocupante para las regiones costeras y las zonas de baja altitud, donde el aumento del nivel del mar representa una amenaza directa.

El estudio confirma que lo que ocurre sobre la superficie del glaciar puede tener consecuencias profundas bajo el hielo. Y, en un planeta que se calienta, entender esos mecanismos será esencial para prever cuánto hielo perderá la Antártida y cómo cambiarán los océanos en las próximas décadas.

🔬 ¿Te fascina la ciencia? Suscribite a nuestro canal de YouTube para contenido científico que te va a volar la cabeza.

▶ Suscribirme
0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest

0 Comments

Trending